Entrevista empresa Qida
Qida: crecer para transformar el modelo de cuidados en España
En un contexto marcado por el envejecimiento de la población y la creciente presión sobre los sistemas sanitario y social, Qida se ha convertido en una de las compañías más innovadoras del sector de los cuidados. Fundada por Oriol Fuertes, la empresa ha desarrollado un modelo que combina atención domiciliaria, prevención, coordinación sociosanitaria y tecnología propia para ayudar a que las personas mayores puedan vivir más tiempo y con mejor calidad de vida en sus hogares.
La compañía presta servicios tanto al ámbito público como al privado, opera en más de un centenar de municipios y ha consolidado una estrategia de crecimiento basada en la innovación tecnológica y la integración de operadores especializados. En esta nueva etapa, Qida contará con el respaldo de Axis, la sociedad de capital riesgo del ICO, que ha aprobado una inversión de hasta 15 millones de euros a través de Fond-ICO Crecimiento para impulsar su expansión, reforzar sus capacidades tecnológicas y preparar su internacionalización.
Hablamos con Oriol Fuertes, fundador y CEO de Qida, sobre el presente y el futuro de una compañía que aspira a liderar la transformación del sistema de cuidados en España.
Qida nació con el objetivo de transformar el modelo de cuidados en España. ¿En qué consiste exactamente su propuesta y qué la diferencia de otros operadores de atención domiciliaria?
Qida nace con un propósito claro: hacer sostenible el sistema social y sanitario a escala global, empezando por conseguir que las personas en situación de dependencia o cronicidad avanzada puedan vivir más tiempo y con mejor calidad de vida en su propio hogar.
Hay varios puntos diferenciales. El primero es el modelo de atención. No nos limitamos a prestar horas de servicio, sino que cada familia cuenta con un gestor de caso, un profesional sociosanitario que diseña un plan individualizado, hace seguimiento proactivo y coordina con el sistema social y sanitario.
El segundo, es la tecnología. La tecnología y la IA están presentes de forma transversal, dando eficiencia y calidad a todo el proceso. Contamos con un equipo propio de aproximadamente 40 personas en el equipo de producto, data, IA que trabajan en construir ventaja competitiva vía tecnología
El tercero, es la visión del ecosistema. En Qida hemos construido un ecosistema de cuidados que abarca la gestión del SAD público en más de 100 municipios, soluciones de software específicas para el sector y una vertical de prevención en alianza con VidaCaixa, a través de la cual hemos creado el primer seguro para la dependencia de Europa. Esta capacidad de operar en todo el espectro —público y privado, cuidado y prevención— es lo que da sentido a toda nuestra propuesta.
Desde que fundamos Qida, hemos acompañado a más de 30.000 personas en toda España, y nos enorgullece ser la primera empresa de atención domiciliaria del país con certificación B Corp.
El envejecimiento de la población está generando una creciente presión sobre los sistemas sanitario y social. ¿Qué papel puede desempeñar Qida para afrontar este reto?
El problema de fondo es claro y los datos contundentes: actualmente, 1 de cada 5 españoles tiene más de 65 años, pero en 2050 esta proporción será de 1 de cada 3. Además, el modelo actual está claramente sobrecargado: el 3% de la población concentra el 55% del gasto sanitario y social público, y el 80% del gasto sanitario se destina a enfermedades crónicas.
Para afrontar este desafío, la clave está en reducir la actividad asistencial innecesaria. Es decir, el objetivo último de Qida es que las personas vivan más tiempo en casa y menos en el hospital u otros niveles asistenciales de alto coste.
Para ello, la clave está en cuidados de calidad, prevención y tecnología. Estamos trabajando en los tres frentes.
La tecnología es uno de los pilares de la compañía. ¿Cómo está utilizando la inteligencia artificial y las herramientas digitales para mejorar la calidad y eficiencia de los cuidados?
Para Qida, la tecnología es fundamental y transversal en todas las verticales que integran la compañía y, por eso, contamos con un equipo propio de más de 40 personas dedicadas a esta área.
Actualmente, trabajamos con Inteligencia Artificial (IA) en varios frentes: aplicamos algoritmos de IA para un matching inteligente que nos ayuda a encontrar a la persona cuidadora óptima para cada persona usuaria; automatizaciones operativas que reducen la carga administrativa del equipo; modelos predictivos orientados a anticipar posibles descompensaciones de salud en el hogar; y, en el marco del proyecto ADMIT, la plataforma de integración tecnológica que conecta los ámbitos de salud y social.
En Qida estamos desarrollando muchas más soluciones, pero siempre bajo dos premisas innegociables: primero, que la tecnología en ningún caso sustituye a las personas, sino que hace que la atención sea más experta, esté más conectada y resulte más asequible; y segundo, que su propósito es ayudarnos a centrarnos en lo verdaderamente imprescindible, que es cuidar y atender a las personas con un trato profundamente humano.
¿Qué supone para Qida la entrada de Axis y la inversión de hasta 15 millones de euros a través de Fond-ICO Crecimiento?
Supone una enorme validación institucional y estratégica de nuestro modelo de negocio y de impacto.
Tener al ICO como socio, a través de Axis, respalda nuestro modelo como una solución estructural clave para el reto demográfico actual y nos da el impulso necesario para seguir escalando nuestra tecnología, integrando operadores locales y transformando de forma sostenible el sistema de cuidados.
¿A qué proyectos concretos se destinarán esos recursos: crecimiento, adquisiciones, tecnología, nuevas líneas de negocio o internacionalización?
La inversión de Fond‑ICO Crecimiento nos permitirá acelerar nuestro plan de expansión enfocándonos en tres ejes clave.
El primero es reforzar nuestra capacidad para adquirir operadores locales y regionales, lo que nos ayudará a ampliar nuestra presencia territorial manteniendo siempre el valor de la cercanía con el usuario. Hasta el día de hoy hemos incorporado el grupo Qida 9 compañías y el plan es adquirir más 20 compañías adicionales en los próximos 3 años, construyendo nuestra posición de liderazgo en el sector a nivel nacional.
El segundo consiste en seguir desarrollando nuestra tecnología propia y potenciando nuevas líneas de negocio y producto.
Y, el tercero, es sentar las bases necesarias para preparar nuestro despliegue internacional a partir de 2028.
Desde 2022 han realizado varias adquisiciones y se han consolidado como uno de los principales actores del sector. ¿Qué oportunidades ven en un mercado todavía muy fragmentado?
El mercado de la atención domiciliaria en España está muy fragmentado: la mayoría de la cuota está en manos de compañías locales con más de 15 años de historia, que lideran su mercado y gestionan entre 150 y 300 servicios con equipos de 2 a 7 personas. Son excelentes en el día a día, ofrecen calidad, tienen muy buenas relaciones en el mercado, etc. A la vez, a veces les falta la tecnología, procesos escalables y el pulmón financiero para crecer. Nuestra propuesta de valor es unirse al Grupo para crecer juntos más rápido y de manera escalable con tecnología, sin perder puestos de trabajo, manteniendo siempre la presencia local y construyendo una cultura unida.
Ahí está la oportunidad: integrar a esos operadores manteniendo lo que ya funciona (la confianza local) y sumando lo que a veces falta (tecnología y capacidad financiera).
Qida combina impacto social y crecimiento empresarial. ¿Cómo se equilibra la rentabilidad con la misión de mejorar la vida de las personas mayores y sus familias?
En Qida hemos escogido no escoger entre el impacto social y el económico. Para nosotros, ambos son igual de importantes y medimos los dos con el mismo nivel de exigencia y rigor. No los vemos como fuerzas en tensión, sino como un círculo virtuoso: cuanta más calidad de vida y autonomía consigamos para una persona, más sostenible es el sistema de cuidados y más crece nuestra compañía.
Fuimos la primera empresa de atención domiciliaria en España en certificarnos como B Corp precisamente por este motivo. En la parte económica, cerramos el ejercicio 2025 con un crecimiento del 40% en facturación y consolidando nuestra sostenibilidad financiera. En la parte social, este impacto lo tangibilizamos de forma muy clara en la dignificación de los profesionales del cuidado, el ahorro de costes al sistema y la mejora de calidad de vida de la persona mayor en casa.
Con el respaldo del ICO y los planes de expansión previstos, ¿cómo imagina Qida dentro de cinco años y qué papel aspira a desempeñar en el futuro sistema de cuidados en España y fuera de nuestras fronteras?
Dentro de cinco años, imagino a Qida como el gran referente de la transformación del sistema de cuidados, donde dé exactamente igual si una familia nos conoce por nuestro servicio privado o porque su ayuntamiento cuenta con nosotros para gestionar el SAD público: el modelo de calidad, personalización y seguimiento será idéntico.
Creo que en el futuro, el domicilio se habrá consolidado definitivamente como el espacio central de salud y bienestar, apoyado por tecnología invisible que nos permitirá actuar de forma plenamente predictiva ante cualquier descompensación.
En España, esto supondrá multiplicar el impacto de las más de 30.000 personas que ya hemos acompañado hasta ahora y consolidar proyectos como ADMIT como el gran estándar de atención integrada social y sanitaria. Fuera de nuestras fronteras, dado que el reto demográfico es común en toda Europa, el respaldo de socios como Axis nos da la solidez necesaria para empezar a construir las bases de nuestra expansión internacional a partir de 2028, exportando un modelo sostenible y de alto impacto.
Si tuviera que resumir en una frase qué representa esta inversión de Axis para Qida y para el sector de los cuidados, ¿cuál sería?
Para Qida, esta inversión significa poder llevar nuestro modelo a muchas más familias y ofrecerles soluciones más innovadoras y servicios más integrales. Para el sector, es la prueba de que un país que envejece puede convertir ese reto en una oportunidad de crecimiento con impacto social real.