El ICO participa en la financiación del Proyecto Curtis (Greenalia), una planta de biomasa de 50MW en La Coruña

El ICO participa en la financiación del Proyecto Curtis (Greenalia), una planta de biomasa de 50MW en La Coruña

La planta de biomasa ubicada en la localidad de Curtis-Teixeiro (La Coruña) estará operativa en 2020.

La operación en la que participa el ICO junto al Banco Santander, el BEI, y el Fondo Marguerite, tendrá un importe máximo total de 125 millones de euros.


El ICO, junto al Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Banco Santander y el Fondo Marguerite, firmó el pasado jueves 26 de julio un préstamo con la energética gallega Greenalia, a través de su filial Greenalia Biomass Power Curtis-Teixeiro S.L.U., para financiar una planta de combustión de biomasa forestal para la producción de energía eléctrica en la localidad de Curtis-Teixeiro (La Coruña, Galicia).

El préstamo total del Proyecto Curtis asciende a 125 millones de euros y la financiación se ha estructurado bajo la modalidad de project finance (financiación de proyecto) con un plazo de amortización de hasta 16 años, y un tramo mezzanine (subordinado). La operación cuenta además con la garantía de la agencia de crédito a la exportación (ECA) finlandesa Finnvera.

La construcción de la planta de generación de energía eléctrica a partir de biomasa, de aproximadamente 50 MW de potencia, ya está en marcha y estará finalizada en 2020, fecha en que se prevé que la planta esté operativa.

La planta se levantará sobre una parcela de 103.000m² y permitirá generar 324 GWh al año a partir de residuos forestales recogidos en un radio de cien kilómetros alrededor de la nueva instalación. De esta forma, el proyecto contribuirá al mantenimiento de los bosques de la zona y a la prevención de incendios, incentivando la recogida de residuos de madera que son desechados para uso industrial.

La financiación para este proyecto ha obtenido la máxima calificación, E1, como préstamo verde, de acuerdo a la evaluación realizada por la agencia Standard&Poor's y se enmarca dentro del marco del Plan de Inversiones para Europa, conocido como "Plan Juncker".

Además del impacto medioambiental positivo, el proyecto generará beneficios económicos y sociales, promoviendo la creación de empleo y el crecimiento económico en zonas rurales. La construcción de la planta ha permitido la contratación de 400 personas y, una vez que esté en marcha, creará 35 puestos de trabajo permanentes y alrededor de otros 100 indirectos dentro de la cadena de suministro de residuos.

Una vez entre en funcionamiento la planta de Curtis-Teixeiro permitirá aumentar la generación de energía a partir de fuentes renovables y cumplir así con los objetivos de reducción de emisiones de dióxido de carbono marcados por el Plan de Acción Nacional de Energías Renovables (PANER) 2011-2020.