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Buscadores inteligentes: una utopía hecha realidad
Veinte años han pasado ya desde que Tim Berners-Lee creó la World Wide Web, revolución tecnológica comparada con la importancia que tuvo en su época la invención de la imprenta y del ferrocarril. Y es que así es, los grandes inventos son aquellos que reducen fronteras, sean éstas culturales, lingüísticas o geográficas.

Desde esa Web inicial, -rígida y unidireccional-, se ha pasado a incorporar la Web a la vida cotidiana de las personas que viven sobre todo en los países desarrollados. El “caso Lucy”, con el que Tim Berners-Lee presentaba las potencialidades de esta nueva herramienta, se ha quedado corta. En esta “utopía”, Lucy podía compaginar su agenda con la de su hermano, simplemente metiendo una serie de variables en su agente (probablemente un móvil o una PDA), que les organizaban la agenda, sin que éstos tuvieran que molestarse de nada más. No sólo organizaba la agenda, sino que les realizaba una serie de búsquedas sobre los lugares más idóneos para ellos, según sus gustos.

Gracias a los nuevos buscadores, esto y otras cosas son posibles. Google ya utiliza las búsquedas de información de los usuarios, para ofrecer información añadida. Así, ofrece información sobre la expansión de la gripe en EEUU de forma instantánea, por la correlación que existe entre los casos de gripe y las búsquedas en Google acerca de temas relacionados con la enfermedad. Otra aplicación que está desarrollando el famoso buscador es en el tema publicitario. Google pretende hacer los anuncios más interesantes, de forma que no sean vistos tanto como publicidad sino como información de interés para el usuario. Para ello, se tendrá en cuenta el historial del internauta.

No son éstas las únicas aplicaciones que se están desarrollando. Las nuevas tendencias giran en torno a tecnologías basadas en respuestas concretas y en su contexto geográfico. Natural Finder, desarrollado por la empresa española Bitext, trata de crear productos capaces de entender el lenguaje natural. “Con NaturalFinder encuentras lo que necesitas aunque tus palabras no coincidan con las del documento. Localiza el documento si el significado es el mismo, ahorrando tiempo de repetir búsquedas similares hasta estar seguro de haber recuperado todos los documentos relevantes, que es lo que hacen con los buscadores tradicionales. Así, por ejemplo, si buscas información sobre “fusiones entre empresas”, este buscador localizará documentos donde se hable de “...la fusión entre ambas empresas...”, “...la empresa protagonista de las fusiones...”, “...las empresas fusionadas...”, “...las empresas que se fusionaron...”, y no localizará documentos donde se diga “... entre a nuestra empresa...”, comenta Josu Gómez, Jefe de producto de Bitext.

En otras palabras, se trata de dar conocimientos a las máquinas, que trabajen en torno a conceptos, no con palabras “clave”. “NaturalFinder establece relaciones semánticas gracias al componente DataNet , con el que por ejemplo, establece que las palabras “ventajas” y “beneficios” son sinónimas o que “pedir” es sinónimo de “solicitar”. Podrá asimismo especificar por ejemplo que “España” pertenece a “Europa” de forma que al preguntar por "fusiones empresariales en Europa", pueda recuperar documentos que hablen de "fusiones empresariales en España", explican desde Bitext, una de las empresas líderes en tecnología lingüística según el Informe de Gilbane Group, “Beyond Search: What to Do When Your Search System Doesn’t Work”.

Todos estos cambios y avances se superponen unos a otros, y si el fundamento de la Web actual (Web 2.0) era la capacidad del usuario para poder leer y escribir, la Web 3.0 permitirá realizar asociaciones con algún sentido entre los contenidos de los sitios Web. Así, mediante estas relaciones se podrán predecir, entre otras cosas, las canciones que serán un éxito, valorando el número de descargas. Sin embargo, el usuario al ver estudiados sus comportamientos, puede sentir cómo pierde la privacidad y hasta el anonimato que tan valorado es en Internet, pero eso es un debate en el que es mejor no entrar.

En definitiva, los nuevos buscadores tienen en cuenta todo tipo de contenidos: textos, documentos, fotografías, música, bases de datos, mapas…, y los distribuye en entornos más acotados para ganar en efectividad. “Las tendencias pasan por incrementar las posibilidades de diálogo con el usuario, de manera que el buscador pueda funcionar como un “asistente virtual” que le guíe en su proceso de búsqueda por medio de sugerencias de búsquedas relacionadas, de filtros para definir más su búsqueda, etc”, finaliza Josu Gómez. Nada más y nada menos que la “utopía” de Tim Berners-Lee hecha realidad. 

Patricia Jurado
NewsLetter Mensual del Instituto de Crédito Oficial