El Instituto de Crédito Oficial, por la labor que desarrolla, ha estado tradicionalmente muy familiarizado con los principios que promulga la Responsabilidad Social Corporativa.
Por encima de los imperativos legales o administrativos, el comportamiento social responsable es una demanda creciente de la sociedad. Aunque emparentada con planteamientos esbozados desde hace mucho tiempo, la idea de RSC como tal es todavía un concepto nuevo sobre el que no existe uninimidad, y sí distintas aproximaciones. Todas remiten a un principio común, respaldado por el Libro Verde sobre Responsabilidad Social de la Comisión Europea y que se traduce en:
• De un lado, la necesidad de que la empresa tome en consideración los intereses de todos los sectores que, en mayor o menor medida dependan de ella.
• De otro, la necesidad de que la empresa tome en consideración las múltiples implicaciones que se derivan de todas las dimensiones de su actividad.
Tras este concepto late una nueva forma de percibir la actividad empresarial, a la que el ICO no es ajeno. Para ello además de la elaboración de una Memoria de RSC, participa activamente en diferentes foros y grupos, y está trabajando en la puesta en marcha de un Plan Estratégico en el que se recojan de manera detallada las principales líneas de trabajo, así como los procedimientos a seguir, con el fin de crear un marco de actuación con vocación de permanencia en el futuro.